Tráfico centrará sus esfuerzos en 2008 en reducir la siniestralidad de las motos

Una vez sacado adelante el permiso por puntos y la reforma del Código
Penal, la Dirección General de Tráfico (DGT) centrará sus esfuerzos en
2008 en hacer frente a un fenómeno creciente y preocupante: la alta
siniestralidad de los vehículos de dos ruedas.

El incremento
del parque móvil de motos y ciclomotores desde hace cuatro años, sobre
todo en las ciudades, ha multiplicado por diez el riesgo de
accidentalidad. Un hecho que no ha pasado desapercibido ni para el
Gobierno español ni para la Unión Europea, cuyos responsables atisban
el problema como algo propio de todos los Estados miembro.

En
2007, los fallecidos en accidentes con turismos descendieron un 9%
mientras que el número de motoristas muertos aumentó un 32%.

Este
incremento supuso que el año concluyese con unos 430 pilotos fallecidos
- uno de cada seis conductores- y si se mantiene la tendencia en 2010
uno de cada tres fallecidos en accidente de tráfico será motorista.

La
DGT achaca esta accidentalidad a la evolución del parque de las dos
ruedas, que en el periodo 2003-2006 creció un 35% hasta alcanzar los
dos millones de vehículos, uno de los más grandes de Europa. Las
máquinas más vendidas en ese trienio fueros las de 125 cc (250.000
motos más) y las de más de 500 cc (170.000).

Con respecto a
las primeras, Tráfico explica este incremento por el influjo que ha
generado el ‘scooter’ urbano como alternativa al turismo en ciudad,
mientras que el crecimiento del mercado de motos de mayor cilindrada es
más propio de las personas de entre 30 y 40 años que las compran como
opción al automóvil.

Plan de choque

Durante
casi un año, un grupo de trabajo formado por fabricantes, vendedores,
distribuidores, aseguradoras, asociaciones de usuarios y la propia
administración han consensuado un plan estratégico para invertir la
tendencia al alza de la siniestralidad de las motos.

Para ello
se va a realizar en primer lugar un estudio de todos los atestados de
accidentes ocurridos durante 2007 y, en segundo término, se comenzarán
a aplicar algunas de las 36 medidas contenidas en un programa que se
pretende desarrollar en los próximos cuatro años.

El primer
ámbito de actuación incide en la formación de los motoristas, con
iniciativas como la modificación del Reglamento de Conductores que
favorece el acceso progresivo a los motos más potentes en función de la
edad y la experiencia. Asimismo, será necesario realizar una prueba en
carretera para todos los permisos de moto, incluido el A-1, y se
elevará a los 15 años la edad mínima para conducir ciclomotores.
Además, las personas con carné B y tres años de antigüedad que quieran
conducir una máquina de 125cc tendrán que realizar un curso de 3 a 6
horas con clases teóricas y prácticas.

‘Puntos negros’

El
segundo escenario de actuación se centra en los ‘puntos negros’, la
mayoría ubicados en carreteras secundarias donde se concentra el 81% de
los siniestros con muertos. Por este motivo, la DGT firmará un convenio
con las Diputaciones Provinciales para subvencionar con 30 millones de
euros en dos años el cambio del 50% de los guardarrailes, auténtico
caballo de batalla de los motoristas.

Asimismo, se promoverá
la mejora de adherencia de la carretera con la limitación de las marcas
horizontales o el uso de la pintura antideslizante, y se estudiará la
posibilidad de que las motos circulen por el arcén en carreteras de
alta densidad o usen el carril bus en ciudad. No en vano, las
colisiones coche-moto han crecido un 20% en el último año y en el 70%
de los casos el responsable es el conductor del turismo.

El
plan pretende también detectar y sancionar las prácticas de riesgo con
controles específicos en zonas frecuentadas por infractores, realizar
cursos de reeducación para conductores reincidentes, establecer la
necesidad de mejorar el equipamiento de los motoristas, seguir
potenciando el uso correcto del casco y mejorar la visibilidad de la
moto con elementos reflectantes.