El Ayuntamiento de Barcelona con la colaboración con RACC apuestan por una zona reservada para motos en los semáforos. Ayer en Barcelona se estrenaba una medida para intentar reducir el numero de siniestros de motoristas en ciudad.

Barcelona es una de las ciudades con más motos por habitante del mundo, unas 250.000 motos, solo es superada por Roma, debido al numero tan alto de motos se ha implementado un nuevo sistema con el que se intentaran reducir los accidentes causados muchas veces en las salidas de los semáforos. Con la colaboración del RACC y el ayuntamiento se han iniciado la prueba el las calles Balmes con Gran via, Aragón con Vilamari y Ganduxer con Bonanova donde se han registrado desde el 2002 168 accidentes, de los cuales 109 estaban implicadas motos.

La solución se trata de colocar una linea de frenada en los semáforos diferente a la de los coches, de esa manera los motoristas se situaran por delante de los coches, disminuyendo así el riesgo al ser golpeados o arrasados por algún vehículo que vaya circulando a una velocidad superior, de esta manera el motorista empezará la marcha antes sin estorbar a a los coches y viceversa.