Lo que antes era una simple Suzuki Hayabusa del 2007 ahora es toda una obra de arte. Pero a lo bestia.

Todo fue fruto de un encargo. Cogieron la moto y le fueron añadiendo partes para modificar la apariencia. Un par de calaveras por aquí, un pequeño dinosaurio (de los que le gustan a Yube) en la rueda delantera y para terminar, todo pintado a mano con aerosoles. Lo dicho, toda una obra de arte. En este enlace tenéis muchas más fotos de la obra.

predator-bike-1

Como curiosidad, la moto en principio no era montable y, nada más sacarla a la calle, el dueño recibió dos multas de tráfico.

Vía | http://www.nopuedocreer.com