Con un buen mantenimiento de tu moto conseguirás aumentar la vida útil de la misma y prevenir posibles averías en rutas. El mantenimiento consiste en inspecciones periódicas y ajustes normales para mantener tu moto en buenas condiciones, siempre que sea posible ayúdate con el manual específico del fabricante .

Para saber cuando es necesario realizar una revisión es importante fijarse en el control de kilometraje, gracias a éste se puede determinar cuando corresponde una inspección, reparación o sustitución de determinados elementos de la moto.
A continuación, explicaremos brevemente los puntos básicos necesarios a revisar cuando la moto ha estado mucho tiempo parada o ha llegado a los Km’s necesarios para una revisión.

Combustible y filtros: Comprobación de fugas o obstrucción del grifo de la válvula.

Puño del gas: Comprobar que no existen desgastes o roturas del cable, ajustar a la tensión adecuada, busca defectos en la empuñadura que puedan repercutir en la tensión del cable o su buen ajuste, si es necesario sustituir el cable del gas.

Carburador: Realizar una limpieza exhaustiva, comprueba sus ajustes, en ralentí y filtro aire.

Bomba aceite (en motores 2T): Sincronización, verificación del cable del gas o posibles juego del mismo.

Bujías : Realizar una inspección, comprobar que los electrodos están bien ajustados, realizar una limpieza y si es necesario realizar la sustitución de las mismas.

Reglaje de válvulas: Comprobación y ajuste.

Aceite de motor y filtro: Comprobar el nivel de aceite mirando el cárter del motor o fuera de éste, si es necesario realizar cambio de aceite y sustitución filtro, limpieza general de los componentes.

Descarbonización (en motores 2T): Limpieza de la carbonilla producida en la combustión de la mezcla.

Sistema de refrigeración: Control del sistema, sustitución del líquido, niveles, limpieza de la parte delantera del radiador ya que puede tener  hojas, ramas…
Realizar una inspección profunda del radiador y de los manguitos del mismo, para detectar fugas o superficies dañadas.

Transmisión: Comprobación de fugas y cambios de aceite en transmisiones de engranajes, tensado y lubricación de la cadena, ajuste de la rueda trasera.
Revisar totalmente la moto, por debajo y el motor para detectar fugas de aceite u otros fluidos, lo cual puede indicar un manguito o sello roto.

Batería: Comprobar el nivel, comprobar el estado de carga, limpieza de bornes untándolos de vaselina para que no se sulfaten.

Frenos: Comprobación del circuito hidráulico, fugas y abrazaderas, desgaste de pastillas y zapatas, ajuste y tensado

Suspensiones: Comprobación y perdidas de aceite, cambio de éste, ajuste rodamientos dirección, comprobación de las articulaciones del basculante.

Ruedas / neumáticos: Comprobación del desgaste de los neumáticos, presión aire, tensado de los radios, ejes de rodamientos, tensado y alineado de la rueda trasera, teniendo en cuenta que para reducir el consumo debemos subir un poco la presión de hinchado y que para un mejor agarre debemos bajar un poco esta. La verdad es que si no tienes experiencia, mantén las presiones recomendadas por el fabricante para no tener ningún dolor de cabeza.

Luces: Comprobación de luces y el panel de mandos, inspección del sistema de carga. Recuerda tener siempre un juego de luces completo para que cualquier eventualidad no te arruine el día.