Al parecer el circuito de Jarama podría dar su último suspiro a lo que se refiere el mundo de las dos ruedas.

Un vecino de la zona denuncio hace tiempo al circuito del Jarama por exceso de ruido y se exigía un limite de ruido de unos 65 decibelios. Los técnicos se pusieron manos a la obra e instalaron pantallas acústicas alrededor del circuito, pero al parecer estas pantallas como mucho llegarían a rebajar 25 decibelios quedandose es 98 decibelios. La sentencia fue aprobada y el circuito se verá obligado a tomar medidas más efectivas o cesar sus actividades.  Según investigaciones las casas donde ahora vive el propietario estaban construidas después de construir el circuito, así que, si se construyó antes el circuito y después las casas, hubiesen tenido que tomar medidas antes, no ahora.

Así que por un tiempo las carreras de motos en el Jarama están suspendidas.