Consejos para comprar una moto de ocasión
A la hora de comprar una moto de segunda mano es necesario que prestemos atención en los puntos que a continuación vamos a tratar:
Analiza tus necesidades y preferencias, así como tu nivel de “motero”, no vayas a querer saltar de un scooter de 125 a una Super Bike de altas prestaciones. Entre medias seguro que encuentras una amplio abanico de posibilidades que satisfacen tus expectativas.
Busca en tu entorno y elige un mínimo de 6 motos que reunan las características de modelo, cilindrada, año y precio que a ti te interesen. Vete a verlas. Que no presenten rayas ni golpes en su carenado o chasis, pues seguramente están ocultando una caída con imprevisibles consecuencias mecánicas. Si tu opción es una moto de cross, enduro, trial o trail, tú mismo has de fijar el umbral de “machaque” que estas dispuesto a tolerar. Comprueba la originalidad de la moto, que no la hayan “mejorado” con dispositivos electrónicos, tubos de escape o pinzas de freno sobredimensionadas pues fulmina la garantía de fábrica, si aún la tiene, y si no, conseguir recambio si se rompe te será más difícil y costoso. Mira el desgaste de las ruedas en una moto deportiva y te harás una idea del estilo de conducción de su anterior dueño. En motos urbanas, es difícil que sus plásticos no estén adornados por algún rozón. Es inevitable. Huye de motocicletas que han pasado su vida a la intemperie.
Pruébala. Ojo con esto pues puedes levantar susceptibilidades en el vendedor, sea profesional o particular. Si es una tienda, te pedirán algún documento antes de salir que garantice tu regreso con la moto. Si es particular, que alguien te acompañe a verla y se quede -en prenda- con el vendedor hasta tu retorno. Así él o ella verá que no pretendes pirarte con la moto y nunca más. Durante la conducción, asegúrate de que la moto vaya recta. Para esto lo mejor es soltar un momento las manos del manillar -pero con mucho cuidado, por favor, que si no va fina te irás al suelo sí o sí- y asegurarse que mantiene la línea. De lo contrario, su estructura puede estar doblada por algún porrazo mal arreglado.
Verifica los papeles. Que todo esté en orden y no falte – ni sobre- nada. Moto lista para transferir sin trampa ni cartón. Fíjate bien en su mantenimiento, pues los dueños de muchas motocicletas pequeñas acostumbran a prescindir de las revisiones a partir de la segunda.
Visita tu gestoría -o háztelo tu mismo – si la compra es a un particular para el cambio de nombre, el contrato privado y el pago, que como no creo que sea un importe demasiado elevado (menos de 10.000 euros) lo puedes hacer todo en efectivo. No olvidéis que -y esto también vale para los coches- tú como comprador has de liquidar los impuestos correspondientes de tu adquisición a hacienda y el vendedor ha de declarar su ingreso por la venta. Pero bueno, esto, vosotros mismos…
| Imprimir artículo | Este artículo fue publicado por Turionr6r el 28 julio 2010 a las 9:00, y está archivado en Economía. Sigue las respuestas a esta entrada a través de RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio. |

